El día no había empezado cuando se despertó, ni cuando volvió a ponerse los ojos apoyados sobre la mesa de luz, ni cuando desayunó sus labios dormidos.
El día empezó cuando se dio cuenta que había pisado mierda. Había mierda en bolitas por todos lados que veía rodar -supuso que al patearlas- y que confirmó al ver su huella derecha enmierdando bien la vereda.
Hubiera preferido un trébol de cuatro hojas -pensó.
31 agosto 2007
Vientos de cambio
27 agosto 2007
Para hacer un clic
entre algunos molinos de viento que debemos afrontar juntos, por más que le de un matiz romántico a la cosa, entre eso que importa está esta causa, la ley de bosques.
a una amiga mia la mandan a Tokio para encauzar su pasión en este cuidado y nosotros que nos quedamos acá podemos hacer algo también. el clic.
no es mucho pedir, no?
actualizo: voló a Tokio pero la estadía era en Obihiro y después de la noche más larga de su vida -según ella- llegó muy bien. y se la nota así, qué bien.
Imagino el no.
imagino que descuelgo y mi propio silencio duele como un puñal.
imagino no pestañear por un buen rato, y mis ojos irán poniéndose cada vez más brillosos hasta armar una sola lágrima; la más puta de todas que con fuerza advierte el llanto.
imagino la bronca haciéndome un nudo en la garganta.
...y yo acá sentada,
con las manos transpiradas,
desespero un poco
y todo porque espero a que suene el puto teléfono de una buena vez.
22 agosto 2007
0-810-Dr. Baker Salud
a veces preferiría que me atendiera una adolescente con el ipod puesto y el msn abierto con su nick de algo en diminutivo y una frase de una canción de David Bisbal.
14 agosto 2007
Un testigo
El otro día unos hablaban de querer ser testigo de la vida de Otro como forma de enredarse. Y así crear un vínculo tan fuerte que los pasos de esa intimidad supone dejar huella, en cierta forma, sobre este mundo.
Pensé en algo más sobre lo que no quiero escribir, al menos ahora. Y también pensé en Cosme.
Don Cosme es, sigilosamente, parte de mi vida además de ser "el kioskero de la vuelta de casa”. El es quien me ayudó en el trabajo de geografía sobre nuestro barrio -pasado y transformación-, fue donde me desmayé al volver del colegio porque sabía que no llegaba entera a casa, fue a quien todos los sábados iba a comprarle los kalkitos y las figuritas -y me quedaba adentro un rato-.
Más de 24 años y aún cuando paso por esa cuadra los años no se sienten; me pregunta por mi viejo, mi nueva casa, por esto o aquello, yo le mando saludos a su mujer -ah, viene a la tarde?- y nietos -cuántos años tienen ya?-, o simplemente sonríe y me dice: adiósss.
Hoy voy a pasar a saludarlo, sentarme un rato en su banqueta y tal vez no me anime a decirle nada de todo esto.
03 agosto 2007
A través del espejo y lo que Alicia encontró allí*
*se lo saqué prestado a Lewis Carroll (seudónimo, bah), Through the Looking-Glass, and What Alice Found There, 1871.
**si les apetece pueden poner un espejo frente a la pantalla y..
01 agosto 2007
Rinitis
fui al otorrino y, entre otras cosas, me cayó bien. supongo que como me va a dejar sin control absoluto de mi propia voluntad, por lo menos, me tiene que caer bien. te hiciste alguna vez el puf puf? qué puf? el puf puf. entonces fui a la farmacia y le dije me das un puf? lo compré y me hice el puf puf en la nariz dos veces ya y todavía, creo, no logro aspirar todo. evidentemente no sería buena cocainómana.
27 julio 2007
Al queso queso
sabemos que -o creemos- lo que algunos escriben trasciende el papel y la tinta para amarrarse al lector o al espectador, sea donde fuere que el texto cobre vida. O interpretación, Su Majestad la Reina, después de todo.
trato de no perder el contexto, lo sé, pero a veces la tentación es... eso. algo tan rico. me costó un poco concentrarme en mi afán de convertirme en sommelier cuando lo que leía era a una mina diciendo "de piel sonrosada y algo rugosa, totalmente comestible que cobija un interior suave y sabroso, un clásico italiano joven de sazón temprana; con algunos veteados grises a medida que avanza su maduración. Los golosos querrán comerlo así, viril e intenso.
El tallegio, un queso..."
y después que me vengan a decir que la comida no los excita, eh.
24 julio 2007
Umbral
Ya casi sin inercia
pero sabiendo aún que tengo que dar todo de mi,
temo que el tiempo me decapite
pero entiendo que es necesario caminar cada paso,
(para adelante)
con el asombro de aquél primero.
De pronto fue imaginarse poner los esquíes bien juntos,
sentir el viento helado con sol y
teniendo toda la montaña para deslizarse,
.
.
.
aguardar un instante.
Lo que pasa es que me escuché diciéndote que
quiero alcanzar el umbral* del resto de los días que vendrán.
Y me sorprendí.
*y pareciera que no llego que cuesta que me estiro que se aleja -pero no, ahí está-.
20 julio 2007
En el beso
Creo que hoy (diecisiete de algún mes) podría contar cómo pasó, pero lo cierto es que el relato nace de sospechas, de conjeturas basadas en los sentidos que luego transformo en visos de verdad.
¿Lo resumo en algo preciso sin por eso parecer algo breve o escueto? Fue una noche de buenas miradas. Esas casi-que-llegan-a-ser-miradas, no por eso incompletas, no no... son miradas alargaaadas. Perfectas.
Una noche de otoño algo fresca y tibia a la vez, mientras él estaba con la mirada perdida en un punto, levanto la vista y me detengo en sus labios. Un rojo perfecto que me hablaba -recordando minutos atrás- con un acento lleno de relieves, labios apasionadamente tiernos que empiezo a recorrer y bordeo como queriendo dibujarlos con las yemas de mis dedos, tal vez parezcan tímidas -pienso- por ser la primera noche y zás, me mira e instantáneamente le quito mis ojos de encima. Abrazados, con mi mano en su bolsillo de atrás -creo que en ese momento se dio cuenta de mucho-, cruzamos la calle y siento un esbozo de sonrisa que me acariciaba pero que no miro. Y ahí queda.
Poco después siento un calor aguardando en la base de mi cuello que pasa al brillo del hombro, que me invade... y llega la vibración de sus labios a mi oído que me baja por la nuca hasta el tobillo -cuánto deseo que fuera su lengua- y me doy vuelta; cruzamos las miradas, esas que te hacen sentir desinhibidos pero misteriosos, empiezo a reír, sus ojos rozan mi pelo, suben... y bajan buscándome, yo sólo me río y sigo el paso. Un desencuentro cómplice, de aire pesado y cálido pero enteramente ya, nuestro.
Ese es el momento en que querés morir en el beso que viene, beso de rendición -la mía-, querés una noche que dure años (luz?), querés el final pero deseás cámara lenta de cada instante.
get closer /!/

