Mostrando las entradas con la etiqueta de viaje (feliz). Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta de viaje (feliz). Mostrar todas las entradas

10 febrero 2009

Próxima estación: Istambul

Hace unos días hice la valija donde metí casi todo, todo lo que podía traerme y lo que quise traerme de lo que podía traerme. No todo lo que quedó quise dejarlo, pero tampoco podía traer más de 3 valijas encima ni meter a personas dentro. Eso me faltó, eso se extraña.
Todavía me acuerdo lo que putié al llegar a la nueva casa con 3 valijas, 1 grado Celsius, llovizna o chirimiri, 1 mochila, 1 morral con varios libros, el pasaporte, unos tickets y las monedas del vuelto en la mano, además de eso, había que buscar las llaves del departamento. El punto es que ahora tengo que pensar en otra valija, una sola y más liviana donde además de ropa tengo que meter una silla. Si sí, eso tengo que hacer: meter o llevar conmigo una silla a mi próximo destino es parte del proyecto de tesis y aún no tengo ni la punta del ovillo de qué va esto.

31 enero 2008

Silencio noble

Pasa lo mismo, siempre distinto.
Volvés a tu casa y un silencio raro ¿seco? te invade desde los pies hasta los ojos. Es un silencio que sólo existe en ese preciso instante. Todo quedó como lo dejaste, intacto e inmóvil, y con más polvo.
O será que entrás a propósito en silencio noble?

Aunque inmutable, las escenas últimas de la casa te atropellan y las vivís como imágenes translúcidas moviéndose de un lado a otro. Y vos, estático, sentís los cuerpos apurados: un poco de ruido a llaves, valijas aún abiertas, que los abrigos, ah! el shampoo, que la tijera, el candado... documentos, plata... Listo, vamos? Pam!

Ya no tan inmóvil, entrás.
Dejás los petates enquilombando el piso y otra vez: la mochila, la bolsa, la valija, las llaves, la campera y las zapatillas... uf! al fin, extrañaba estar en patas.
Estás filtrado, entonces decidís recostarte sobre la cama, mirás el techo y te das cuenta que estás lleno, completo repleto petado de emociones, sobrevolás momentos increíbles y la sangre prepara una revolución.

Las cosas como son: estás feliz pero las pestañaspesanmásque.
Claro, todo quedó como lo dejaste, intacto e inmóvil, menos vos.

11 enero 2008

Big Blogther

dejo el espacio
.
.
.
.
.
.
.
.
para que el post se arme adentro.

21 septiembre 2007

... entonces ese viernes en Madrid entré a la sala, di vueltas un rato sola, y de pronto, acaparó mi atención que te salieras del cuadro para hacerme sentir que todo lo había valido por estar ahí.

el negro delicado es sutil. algún azul, plácido mar. el gris liso asfalto. el peltre, dale tormenta azul profunda. el rosa pálido es manipulador. mientras el lavanda, soso débil. varios blancos de inocente frescura. el habano, sabio maduro, sabe del blanco manteca en la cara de la luna. el terracota es piel curtida y el oro viejo, inteligente. el verde dramático mejora con verde limón. el amarillo aromo es luz. el naranja estímulo, mi excitación. el rojo sangre, sensible, es vida.

ese viernes en Madrid te conocí.

17 julio 2007

Santiago tiene un microcosmos que encanta...

y
una tabla de quesos. Queso amarillo y otros más blancos. La hueá en triángulos y tiras. Queso y vino. Vino en copas grandes, si. Queso philadelphia con encanto por arriba, especialidad de la casa dicen. Limón, limones, queso y pisco. Cerveza y jamón serrano, muchas risas pero esta vez sin queso. Santiago helado, de noche y jazz. La cordillera nevada a los pies... soñada. Feliz po'. En la cocina vos manteca y yo queso, manteca, queso, manteca, queso, manteca, queso, manteca -mierda, se me resbala. Qué risa y qué rico. Limón, pisco, más limón, esta vez sin clara de huevo -oia, se terminó la botella...

... y uno o dos días antes ella, esperándome del otro lado de las puertas de vidrio, apaga el pucho y se da vuelta hacia mi justo cuando iba a sorprenderla.

26 junio 2007

Buenos Aires

¿Dónde está la galleta? Soy capaz de irme, dejar Buenos Aires por unos días o una eternidad y no sentir su falta. Me voy a esos rincones de la Patagonia y realmente no quiero volver.
La última mañana en esas montañas me cuesta tanto*...
La Angostura, para mi, es un rincón de sol tibio que me quema adentro, es autenticidad que me da intimidad, es inmensa belleza y natural... esa nieve, ese lago, esa cotidianidad, una laptop, wi-fi y quedarme son una ilusión pendiente.

De momento vuelvo a Buenos Aires y siento que es el desorden, el ruido, los amigos y su calor, el humo, el deseo pero el temor y la imperfección.
¿Tengo algo arraigado tan adentro que no se me descubre sino cuando veo la desilusión en mis ojos al pisarla? ¿Qué fantasías pongo en este lugar? ¿Tengo expectativas que no logro interpretar? No es mi único lugar de pertenencia ¿Por qué la defiendo como una leona? Y puteo al verla.

Nunca pensé que -por momentos- pudiera dolerme mi ciudad.

*me acordé de Mafalda dentro del bosque de arrayanes sintiéndose tan chiquita como marte al lado del sol.

08 mayo 2007

Euforia

Primera valija. Valija negra. Valija enorme, no, era verano. Valija negra con rueditas, no. Valija negra llena de esperanzas. Si sí, pero no y ceño fruncido. Valija gris. Valija roja. Valija que lleva la vida dentro, no todavía. Bolso destruido. Bolso torcido. Bolso que nadie espera, no tampoco. Valija profesional impecable. Valijas incompletas. Mochila. Bolso que duele, no, gracias. Valija negra, sí... no y cara de ufa. Valija negra con rueditas y cintita roja, no no. Valija con varias cintitas rojas, no no no. Valija común pum valija encima valija. Valija negra ansiosa rebotando y echando de menos, sí sí, siempre sale al final...

...y él esperándola del otro lado de las puertas de vidrio automáticas.

28 diciembre 2006

Backpacking [españa]

¿Enumero?
No tengo orden ni consciencia aún; pero ahí va.

Sé que armé como pude la mochila para volver.
Me traje lágrimas,
y emociones por montañas balcones faroles baldosas mares

gente

mucha gente linda

me traje a gaudí clavado en el esternón,
me traje ganas,
me traje a asturias en otras dimensiones,
países que me estrujaron,
-eskerrik asko*-
me traje horas de tren... y cerveza encima a montones,
jamón serrano, tortilla,
y unos 2 kilos de más (dicen que no se notan pero los siento en el culo y la panza).
sobre todo, aunque no tan sobre todo, me traje una certeza.
muchas cosas me mantienen feliz acá, amigos y flia, rincones, casa y veredas...
el pueblo.

Y lo raro (doloroso?) es sentirse más de allá que de acá; siendo en algún punto tan de acá. También me deslumbré / aprendí / vi que estoy hecha para vivir en algún lugar donde el arte, el detalle y el diseño se valora de otra manera
-suena rotundo y sabe a poco decirlo así en realidad-
pero años de historia lo muestran muy bien
lo tenés a mano y A DIARIO
que se aprecia,
que se cuida.
Las escaleras y otras cosas de gaudí y de otros, al principio son como las fotos de los libros... y de pronto unos segundos después...
decís, "pará... estoy acá, lo estoy pisando" y lo tocás, y ya no es lo mismo
y al segundo día que lo ves, es mejor aún
y cuando ya convive con vos al quinto día no te querés ir.
La escalera espiralada es claustrofóbica, monasterial, increíblemente exaltante y eso no está en los libros.

Necesito tiempo para poder digerir todo lo que absorbí en este viaje. Irán decantando sensaciones y frases, supongo. Si, porque en mucho soy la misma y lo difícil es volver y ser la misma... es que ando esperando la inspiración en mi cuarderno.
Nuevo, por cierto.

Pero no necesito segundos ni distancias para decir que me hizo y me tiene feliz. Sin certezas ni destinos fijos el viaje fue andando al compás perfecto. Piel total.

- * -

Backpacking [pinturas]

Pedía que Lichtenstein me dibujara a puntitos, por completo, al mejor estilo body painting.
Ver a van Gogh, Pisarro, y a Gaugin, uf! todos. Picasso y Miró. Me encantó. Lo que me emocionó (emociona) es Sorolla y Sargent, por diós. Qué ojos que retrataron, y dicen tanto más que otros que veo muertos por la calle.

Además de "el beso" de Klimt ahora busco "Gertrude, lady Agnew of Lochnaw" de Sargent y un retrato de Sorolla...
izquierda_
Gertrude, Lady Agnew of Lochnaw de John Singer Sargent. 1892-1893. 127 x 101 cm.

derecha_
Joaquín Sorolla (ufa, no anoté el nombre del cuadro). acá.